LOS ROLES ENTRE LOS GEMELOS

Coks Feenstra · Psicóloga Infantil

2 de octubre de 2026

LOS ROLES ENTRE LOS GEMELOS

El bueno y el malo

«Soy el más bueno de los dos. ¿No te lo dijeron mis padres?», me dice Eric, 9 años, durante una sesión. Estoy sorprendida. Este tipo de etiquetas no es nada positiva para los gemelos, pero de alguna manera, esta división de roles se ha ido colando entre ellos.  Mark, su hermano, es el que pega, Eric, intentando mantener la paz, cede. Tal división dificulta a ambos niños: Eric no muestra su enfado y Mark no aprende a ceder ni a hacer compromisos. Encima, sufre una etiqueta negativa.  Estas etiquetas pueden persistir toda la vida de los gemelos.

Por lo tanto, es importante no utilizar estas palabras y, si los mismos gemelos lo hacen, como ocurre aquí, hacerles preguntas y relativizar. También es un tema que hablo con los padres para averiguar cómo se fueron formando estas ideas y cómo reconducirlos. Como los dos se pelean bastante, destaco la importancia de apuntarlos a actividades extraescolares diferentes y dedicarles tiempo individual, el mejor antídoto contra los roces.

Por separado, los chicos pueden experimentarse tal y como realmente son, con todas sus diferentes facetas. De este modo, Eric aprenderá a defenderse y a mostrar su lado dominante.  Esto hará que su relación sea más equilibrada. Lo idóneo sería tenerlos en aulas distintas, pero como asisten a un colegio pequeño de pueblo, esto no es posible. En la etapa de Secundaria sí va a ser posible.

También se dan otras etiquetas, como ‘el atleta y el patoso’, ‘el intelectual y el mañoso’, ‘la delgadita y la gordita o ‘el cuidador y el cuidado’ (hay un artículo sobre este tema en este mismo apartado). En realidad, los humanos recurrimos a este tipo de definiciones para conocer y distinguir a los niños gemelos, pero tienen un efecto dañino: los niños van integrando estas descripciones en su autoimagen como si fueran verdaderos rasgos de sus caracteres. Los niños son seres en desarrollo: nada está ya determinado. 

La dominancia

La dominancia entre gemelos puede manifestarse en diferentes áreas: física, verbal o emocional.

Con los gemelos niño/niña, él suele ser físicamente dominante, pero ella domina en las demás áreas. Y esto al final, en muchos casos, la convierte en líder de los dos. De todos los subgrupos gemelares, es en este grupo donde más vemos una clara dominancia.

En los monocigóticos muchas veces la dominancia no es tan clara, es más bien un acuerdo tácito entre gemelos para evitar peleas. «Siempre dejo que mi hermana hable por las dos, porque no podemos hablar al mismo tiempo. Pero cuando estoy con mis amigas, soy yo quien habla», explica Lara, de 8 años.  No le molesta.

También es bastante frecuente que uno es dominante en una determinada área y el otro en otra, es decir, la dominancia se compensa. A Paula y a María, 9 años, gemelas, les gusta el baile; una elige el ballet y la otra la gimnasia rítmica. Esto evita que se comparen o compitan. O la dominancia cambia según la fase madurativa, como dice esta abuela: «En la infancia uno era el dominante, pero ahora en la pubertad los roles están completamente invertidos».

En los gemelos dicigóticos la situación es distinta: como tienen caracteres diferentes, puede que uno sea más dominante, como vemos en el caso de Eric y Mark. Pero esto también puede ir cambiando a medida que vayan creciendo.

Así que la idea de que ‘entre los gemelos siempre hay un dominante’ no es tan acertada: hay muchos matices y la dominancia tampoco es algo determinada para siempre. Puede ir cambiando a medida que los gemelos vayan creciendo y madurando.

Según la investigadora Ebeling la dominancia disminuye a mayor edad.  El 81% de los gemelos adultos, de 22 a 30 años, vive su relación como equilibrada.

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