Se sabe que la dinámica en una familia con hijos de un parto múltiple es distinta a la de una familia sin gemelos o trillizos. Estos siempre atraen la atención, algo que también los estudios científicos confirman. Los padres dedican más tiempo a sus gemelos que a sus hijos, nacidos solos.
En este artículo abordaré esa situación. También hablaré de las ventajas que aporta este tipo de familia a los hijos.
Sabemos que los gemelos, especialmente los monocigóticos, pueden excluir al niño solitario. Su vínculo es tan íntimo y su grado de comprensión mutua tan grande que el niño solitario rápidamente está excluido de su juego. A menudo esto ni siquiera ocurre intencionadamente. Los gemelos idénticos captan tan fácilmente las ideas y ocurrencias mutuamente que al hermano lo dejan de lado. Fernando, de 8 años, dijo a su madre sobre sus hermanos gemelos idénticos, 2 años menores: «Cuando los tres tenemos que decidir a qué jugar, siempre están de acuerdo y yo estoy solo. Habría preferido un solo hermano».
Esto ocurre menos con los gemelos dicigóticos, porque sus caracteres difieren más. Por tanto, muchas veces el hermano único tiene un buen contacto con ambos o congenia muy bien con uno en particular. La diferencia de edad también influye. Con una pequeña diferencia, los niños podrán jugar juntos con más comodidad que con una diferencia de edad muy grande.
Según la investigación, los siguientes consejos son útiles porque hacen que los hermanos únicos se sientan vistos y apoyados.
- Reconoce y valida los sentimientos del hijo único. Es bueno que pueda expresar su ira o soledad. «Los gemelos duermen juntos, mamá y papá también, y yo duermo solo. Eso no es justo». Busca soluciones, como tener una habitación para los tres o —si esto no funciona— déjales dormir juntos los fines de semana.
- Cambia las constelaciones en las que salen los hijos. Si el niño no gemelo hace alguna actividad con uno de los dos, como ir a casa de la abuela o ir al parque, se refuerza el contacto entre ellos y se rompe el continuo ir juntos de los gemelos.
- Evita el término ‘los gemelos’ tanto como sea posible. Por ejemplo, si le dices a la abuela que vais a venir el fin de semana, menciona todos los nombres en lugar de: » sí, vienen los gemelos y Lisa».
- A través de la ropa puedes hacer visible que tus hijos son un grupito. Por ejemplo, en la boda de la tía, las cuatro hijas de Lydia, trillizas y una hija pequeña, iban vestidas iguales. Esto le hace sentir a la hija única que forma parte del grupito.
- Explica a tu hijo solitario por qué el vínculo entre gemelos es tan fuerte. Han compartido la vida prenatal y esto hace que su vínculo sea diferente al de los hermanos no gemelos.
- Muéstrale al hijo no gemelo que hay un lugar en la familia para él/ella, dedícale tiempo individual y dale algunos privilegios, como acostarse más tarde para el hijo mayor o ir al cine solo con la madre para la hija pequeña.
- Celebra el cumpleaños del hijo único fuera de casa. A menudo ocurre que sus amigos, cuando vienen a casa, prestan más atención a los gemelos que a él. En el día de su cumpleaños es muy importante que toda la atención recaiga en él o ella.
A pesar de situaciones difíciles para los hijos únicos, como sentirse excluidos, la mayoría crece feliz y no muestra más comportamientos exteriorizados ni interiorizados que otros hijos. Con los problemas exteriorizados nos referimos a la ira, rebeldía, desobediencia y agresividad. Los problemas interiorizados son la tristeza, el miedo, el retraimiento y molestias psicosomáticas como dolores de estómago y cabeza.
Un estudio investigó los factores que atribuyeron a que los hijos únicos crecieran felices en una familia con múltiples. Estos son los secretos:
- Recibían atención individual de los padres
- Sabían lo que eran los nacimientos múltiples y por qué atraían tanta atención, tanto de la familia como del mundo exterior
- Se les permitió expresar abiertamente sus frustraciones y decepciones
- Se sentían aceptados por sus hermanos gemelos o trillizos.
Además, las investigaciones muestran que la familia múltiple mantiene más contacto con los familiares que otras con solo hijos únicos. Los abuelos y otros familiares a menudo echan una mano para que la familia salga adelante. Por tanto, sus hijos desarrollan vínculos más estrechos con diferentes personas. Esto beneficia su desarrollo emocional. El niño se siente parte de una familia extensa. Además, los niños aprenden que los padres no siempre tienen tiempo y que no son perfectos. Son aprendizajes importantes. A su vez, los papás (varones) están más implicados en la crianza, porque ésta es asunto de los dos y especialmente en las familias con múltiples.